En las colinas de Oaxaca, donde el sol abraza la tierra y el viento murmura leyendas ancestrales, yace el pueblo de Villa Sola de Vega. Allí, la familia Escamilla León ha cultivado y destilado mezcal durante cinco generaciones, legando de padres a hijos el arte y la pasión por esta bebida sagrada.


Todo inició con Don Felipe Escamilla López, un espíritu libre y aventurero. Hace décadas, halló en el maguey un lazo profundo con la tierra y su gente. Con manos curtidas y corazón generoso, absorbió los secretos ancestrales del mezcal, dedicando su vida a perfeccionarlo como maestro destilador.
Hoy, su hijo Felipe Escamilla León destaca por su meticulosa precisión y reverencia a las tradiciones. Bajo la guía de padre e hijo, nació el mezcal Escaléon, que porta no solo los aromas únicos de Oaxaca, sino la esencia misma del linaje Escamilla León.
Escaléon honra las raíces, el esfuerzo tenaz y el amor por la tierra. Cada botella celebra una herencia y un arte preservado con celo a través de cinco generaciones.
Con cada sorbo, los amantes del mezcal saborean la rica historia y la devoción de una familia que elevó la destilación a poesía viva.

